Apuestas ilegales bajo la lupa: creciente preocupación en República Dominicana

Si las acusaciones se prueban, no solo habrá consecuencias penales para los jugadores, sino que se encenderá una luz de alarma sobre la magnitud de las apuestas ilegales en el país y la vulnerabilidad de sus instituciones reguladoras.

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Halle Jackson

11/3/20252 min leer

La investigación sobre el auge de las apuestas clandestinas en República Dominicana ha tomado una dimensión internacional tras la acusación formal contra los lanzadores dominicanos de las Grandes Ligas Emmanuel Clase y Luis Ortiz, señalados por manipular lanzamientos para beneficiar a apostadores ubicados en territorio dominicano y estadounidense. El caso expone una red de apuestas ilegales que ha puesto en cuestionamiento la integridad del béisbol profesional y ha reavivado el debate sobre la regulación del juego en el país.

Un esquema ilegal que conecta a RD con Estados Unidos

Los fiscales estadounidenses alegan que los peloteros aceptaron pagos en efectivo a cambio de alterar intencionalmente la naturaleza de ciertos lanzamientos en partidos oficiales, permitiendo que apostadores obtuvieran ganancias significativas mediante “microapuestas” sobre bolas, strikes y velocidad del pitcheo.

En uno de los episodios documentados, Ortiz habría recibido 5,000 dólares por lanzar una bola intencional el 15 de junio de 2025 y 7,000 dólares adicionales por una acción similar el 27 de junio. Parte del dinero fue retirado en efectivo y entregado a intermediarios que luego realizaron apuestas de alto volumen. Se alega que este esquema permitió generar hasta 460,000 dólares en ganancias para los apostadores involucrados.

Arrestos, sanciones y posible impacto en la liga

Luis Ortiz fue arrestado por el FBI en el Aeropuerto Logan de Boston y posteriormente presentado ante un tribunal federal, donde se le impusieron restricciones, incluida la entrega de su pasaporte. Emmanuel Clase, una figura reconocida como estelar en la MLB, también enfrenta cargos por soborno, fraude electrónico y lavado de dinero.

Ambos jugadores ya se encontraban en licencia administrativa desde julio, cuando la MLB identificó actividad sospechosa relacionada con apuestas sobre sus juegos, lo que llevó a bloquear ciertos tipos de apuestas sobre lanzamientos para prevenir manipulaciones futuras.

Las penas que enfrentan podrían sumar décadas de prisión, dependiendo de la gravedad de los cargos y del resultado del proceso judicial.

Repercusiones en República Dominicana

La implicación de apostadores radicados en el país y la exposición del volumen de apuestas clandestinas han generado preocupación sobre el alcance real de esta industria paralela. República Dominicana, donde existen alrededor de 3,500 bancas reguladas pero un número mucho mayor operando ilegalmente, enfrenta nuevamente cuestionamientos sobre la eficacia de los organismos encargados de supervisar el sector.

El escándalo vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de reformas profundas, mayor fiscalización digital, trazabilidad financiera y sanciones más severas contra operadores clandestinos.

Un golpe a la imagen del béisbol dominicano

Analistas señalan que el caso representa uno de los mayores desafíos reputacionales para el béisbol dominicano en décadas. No solo compromete la integridad del deporte, sino que podría afectar futuras relaciones entre talentos dominicanos y las organizaciones de Grandes Ligas si se percibe vulnerabilidad o influencia indebida del mercado de apuestas local.

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