La Minuta de Pescado de Sabana de la Mar: Origen, Historia y Evolución de un Plato Icónico del Caribe
Su origen combina tradición pesquera local con una fuerte influencia cubana, ya que recetas similares llamadas “minutas” existen en comunidades costeras de Cuba y llegaron al Caribe a través de marineros y migrantes.
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Halle Jackson
11/3/20253 min leer


La minuta de pescado de Sabana de la Mar es uno de los platos más representativos de la gastronomía dominicana en la costa Este. Crujiente, sabrosa y profundamente ligada a la identidad de la comunidad pesquera, esta receta es hoy un símbolo cultural que atrae visitantes, impulsa la economía local y preserva una tradición que ha pasado de generación en generación. Pero ¿de dónde viene realmente este plato? ¿Cómo llegó al Caribe y por qué Sabana de la Mar lo adoptó como un tesoro culinario? Aquí te mostramos su historia completa.
Un plato nacido del mar y de la necesidad
La minuta es una preparación elaborada con pescaditos pequeños que se filetean en forma de mariposa, se sazonan, se empanizan y se fríen hasta obtener una textura dorada por fuera y suave por dentro. Su origen está vinculado a la práctica ancestral de aprovechar todo lo que el mar ofrece. En comunidades pesqueras, donde el mar es sustento diario, estos pequeños pescados eran considerados “de descarte”. Con creatividad y técnica, las fileteras locales transformaron un recurso humilde en un manjar que hoy forma parte del patrimonio gastronómico del municipio.
La influencia cubana: una conexión histórica del Caribe
Aunque el origen exacto no está documentado en archivos formales, la tradición oral y diversos reportajes señalan que la minuta llegó a Sabana de la Mar a través de la influencia cubana.
En Cuba existe una preparación muy similar también llamada “minutas”: filetes empanizados provenientes de pescados pequeños, populares en zonas portuarias y entre familias de pescadores.
Durante décadas, hubo un flujo constante de marineros, migrantes y trabajadores entre Cuba, República Dominicana y otras islas del Caribe. En esos intercambios —en barcos, cocinas y mercados— se compartían técnicas, sabores y formas prácticas de cocinar el pescado. La receta habría llegado por manos de un cubano residente en Sabana de la Mar o por marineros que recorrían la zona, adaptándose rápidamente al estilo local.
Así, la minuta caribeña se fusionó con el contexto dominicano, dando lugar a una variante propia que hoy es marca registrada del municipio.
Cómo Sabana de la Mar adoptó y perfeccionó la minuta
Lo que distingue a la minuta sabanalamarina no es solo su sabor, sino el proceso artesanal que la sostiene. Las fileteras, mujeres expertas en abrir el pescado en cortes finos y simétricos, se han convertido en guardianas de la técnica. Sus manos transforman pescaditos como el colorado, dorado o volador en filetes perfectos para el empanizado.
A esto se suma la sazón local, una mezcla de ingredientes frescos que varía de familia en familia, y el empanizado tradicional que crea una capa crujiente irresistiblemente ligera. El resultado es un plato que, aunque simple, encierra una identidad profunda.
Con el paso del tiempo, los restaurantes, pescaderías y puestos cercanos al malecón y la zona de Pajarito empezaron a ofrecer la minuta como especialidad. Su popularidad creció entre turistas nacionales e internacionales, convirtiéndola en un atractivo gastronómico imprescindible para quienes visitan Sabana de la Mar.
Un motor económico y cultural para el municipio
La minuta no es solo un plato típico: es una parte activa de la economía local.
Genera empleo para:
Pescadores que capturan los pescados pequeños.
Fileteras responsables del delicado corte.
Vendedores y restaurantes que la preparan para el público.
Emprendedores del turismo gastronómico.
Además, aparece en guías turísticas, reportajes y rutas culinarias como “sabor imprescindible” de la región. Su fama ha hecho que Sabana de la Mar no solo sea reconocida por su cercanía a los Haitises, sino también por su cocina auténtica.
La minuta como patrimonio gastronómico del Caribe
La historia de la minuta demuestra cómo los platos humildes pueden convertirse en símbolos culturales. Su evolución refleja la creatividad popular, el intercambio entre islas del Caribe y la resiliencia de las comunidades costeras que convierten los recursos del mar en identidad culinaria.
Hoy, la minuta de pescado de Sabana de la Mar forma parte del orgullo local y representa la unión entre historia, tradición y sabor. Es un ejemplo perfecto de cómo una receta sencilla puede trascender generaciones y convertirse en un referente gastronómico del Caribe.
Conclusión: un plato que cuenta la historia de un pueblo
La minuta no nació en un solo lugar ni está ligada a una fecha precisa, pero sí cuenta una historia clara: la del Caribe conectado por el mar, la migración y la cocina. Sabana de la Mar la adoptó, la perfeccionó y la convirtió en un emblema. Hoy es parte esencial de la identidad del municipio y una experiencia que todo visitante debe probar.